B'NET HOUARIYAT

(Las hijas de Houara)




Cinco mujeres provenientes de la región de Marrakech que cantan y danzan al ritmo de instrumentos de percusión, ejecutando música tradicional de su tribu de origen, Houara (región entre Taroudant y Tiznìt), de Hammada (llanura del Dra’a), así como danzas bereberes y repertorios ciudadanos como el ‘Aità ("llamada" seductiva femenina) y el Cha’abi, estilo popular del que proviene la música Rai.

La imagen femenina que se manifiesta en el arte musical de las B’net Houariyat refleja la variedad de modos de vivir el Islam y la condición femenina, más allá de estereotipos, con emoción, humorismo y energía.

Entre los temas de sus canciones: la exaltación del amor y de la belleza, el grito de protesta de la joven mujer que rechaza el matrimonio combinado con un hombre rico y viejo; la burla del hombre que tiene varias mujeres y que da saltos mortales para mantener los distintos ménages familiares; la danza ritual de la mujer poseída por sus espíritus; la animación al equipo nacional de fútbol marroquí en ocasión de la Coupe du Monde 1998; la crítica a Bob Marley y a las formas de fanatismo de la escena pop mundial.

El grupo se ha exhibido por primera vez fuera del contexto tradicional en julio de 1995, en Milán, en ocasión del Festival Le Notti di San Lorenzo. Las B’net Houariyat han participado posteriormente en el Festival International de la Méditerranée de Marsella, en el Festival du Jazz de Amiens, en el Festival Mundial de Tilburg, en el Festival del Mediterraneo de Génova, en Suoni dal Mondo de Bologna, en el Festival du Mouvement International des Musiques Innovatrices de Arles, en Officina Mediterraneo de Palermo, en Musica dei Popoli de Florencia, en Sons d’Hiver de París, en el WOMAD de Reading, en el Festival d’Autunno de Roma, en el MASA de Abidjan, en el Festival FrancoFolies de Montréal, en el Houston International Festival, en el Jazz & Heritage Festival de New Orleans y en el International Festival of Louisiana de Lafayette, exhibiéndose además en París (Institut du Monde Arabe), Roma (Giardini della Filarmonica), Torino (Teatro Regio), Frankfurt (Palmengarten), Amsterdam, Bruxelles, Lyon, Colonia, Lisboa, Lieja, Rotterdam, Utrech, Lille.

Las B’net Houariyat han publicado los siguientes discos compactos:

Poèmes díAmour des Femmes du Sud Marocain (ALCD 126, Al Sur/ Media7, Nanterre 1994);

Voix des femmes de Marrakech (ALCD 207, Al Sur/ Media7, Nanterre 1996);

Voices of Marrakech (MRF Records-Blue Line, Roma 1997);

Han participado en la compilation Football Africa (Real World 1998 WSCD 105) y en Maghreb & friends con Nguyên Lê y Karim Zyad (act Music 1998 WDR 9261-2) ), en Up con Peter Gabriel (Real World, en preparación); en preparación un CD para la etiqueta Womad Select/Real World.


http://homepages.tesco.net/~david.pye/up.htm
The Making of Peter Gabriel's Up

"Les cinq femmes de B’net Houariyat sont un miraculeux receptacle. De leurs percussions et chants immémoriaux, puisés aux sources de l'Afrique Noire et de l'Arabie, on tire les constructions rythmiques et harmoniques les plus modernes. C'est pourtant d'un rite primitif et secret qu'il s'agit, enfoui dans un village à la lisière d'un desert de sable". (Le Monde, 27-7-1997)

" B'Net Houariyat from Marocco were a revelation with their Berber songs and percussion". (Nigel Williamson, The Times, 28-7-1998)

" Best of all were B'Net Houariyat, five middle-aged Berber women who entranced an audience of thousands with nothing more than percussion and the interweaving of their harsh but exhilarating voices." (Mark Hudson, The Daily Telegraph, 28-7-1998)


B'net Houariyat:

Zahra Bani: cante, ta’arija, tubsil

Khadija Haliba: cante, danza, ta’arija, bendìr

Malika Rahmi: cante, danza, tara

Saida Madrani: cante, d’awd’a

Halima Zeiter: cante, danza, naqqùs, triyàr.

Ficha técnica: palco de 6 m. por 7 m. (mínimo) con un tablero de 2 m. por 1 m. por 0,60 m. cubierto de alfombras; sonorización: 5 micrófonos tipo Shure SM58 para las voces, 3 micrófonos para instrumentos de percusión, 2/4 micrófonos panorámicos; iluminación y ensayo técnico dos horas antes del espectáculo; catering en los camerinos; cena después el concierto-espectàculo.


e-mail:sidimimoun@gnawa.net



"Sus palabras vienen de lejos y se quedan suspendidas en el aire más tiempo que las de los comunes mortales" (Elias Canetti, Las voces de Marrakech).


Mi encuentro con la música de las mujeres de Houara se remonta a principios de los años noventa, en el curso de una Lila (ritual nocturno de los Gnawa) celebrado en Tamesloht, en la región de Marrakech: las Houariyat habían sido invitadas por las mujeres Gnawa para caldear el ambiente antes del principio de las danzas estáticas rituales.

La música de Houara, quizás a causa de su estructura polirrítmica y de la energía física desprendida por sus dinámicas y por los timbres vocales e instrumentales, tiene el poder de contagiar una particular efervescencia, también fuera de un contexto ritualizado, como el de las prácticas coréutico-musicales del sufismo marroquí. En Marruecos, pues, cada práctica musical tiene una intrínseca naturaleza religiosa y la que a algunos de nosotros podría parecer una mezcla de sacro y de profano fuera de lugar, es una cosa normalmente aceptada en la cultura tradicional.

Mi curiosidad, y la consecuente "investigación sobre el territorio" se han desarrollado primero en la comarca de establecimiento de la tribu Houara, las regiones de Ouarzazate, Taroudant y Oulèd Teimà; pero es en Marrakech donde la situación parecía más estimulante. En esta ciudad residen diversas mujeres provenientes de Houara y de otras regiones del sur marroquí: trasladadas desde hace años a un contexto urbano, ejercen una regular actividad musical, tocando a domicilio, a pago, en ocasión de fiestas, nacimientos y matrimonios. El repertorio que tienen en común todas estas mujeres es el conservado por la tradición oral y los grupos se forman y se deshacen según las afinidades y las situaciones.

Ha comenzado así una investigación-acción que se ha extendido más allá de los confines de Marruecos: el reciente fenómeno de interés popular hacia la word music ha permitido a algunas de estas mujeres viajar y exhibirse en varios países europeos, abriendo una inesperada ventana al mundo. Naturalmente algo ha cambiado: la formación tradicional, inicialmente abierta a las sucesiones por turno se ha hecho progresivamente más selectiva y más estable, tendiendo a constituirse como grupo fijo; el repertorio tradicional se ha ampliado, hasta comprender otros estilos de música popular marroquí, como el Houzi, el Cha’abì y el Aità, ejecutados con instrumentos de percusión de la tradición musical de Houara, como el duzàn, particularmente eficaz en las explosiones rítimicas del ferdà ("armas de fuego").

Lo que no ha cambiado, por lo que parece, es el deseo de dar sentido a la propia existencia cantando, expresando el imaginario fantástico femenino en el marco de la vida cotidiana, entre lo sacro y lo profano, entre el sufrimiento por el amor que se acaba y la alegría por el que nace.


Antonio Baldassarre